domingo, 25 de agosto de 2013

Caoz



Hoy recordé el amor, y me  hundí en un mar de emociones, confusiones… todas ellas me cohibieron.
Mis pensamientos siempre ordenados se dispersaron, girando tan rápido como una molécula atómica…
Caí presa de aquella nostalgia, ¿Cómo podías reproducir tan a cabalidad aquellas expresiones? … de pronto recordé el amor, y me interioricé y dejé de lado mi cuerpo, mi sexo, mis problemas…
Fui testigo del descontrol de mi esencia, pues yacía loca entre la razón que empujaba y empujaba… pues solo deseaba salir la conciencia, aquella que osaba invitarte a danzar a la luna, a pasear por los bosques, a expandirte por el cosmos… a disfrutar de la gracia. 
He de pensar, ¿Es que acaso puedo con este sentimiento?... No será que mi propio cuerpo está acostumbrado a vivir en soledad, en nostalgia, en tristeza y decepción? El amor preso, el amor golpeaba insistentemente por las paredes de mi pecho y se intentaba escapar, trisándome…
Porque todos estos años he aprendido a aceptar la soledad, y la posibilidad de nunca casarme… Porque a pesar que puedo ver… (y no menosprecio sentimientos de nadie) Es este corazón el cual me impide amar a otro…

Tan familiar…Tan cálido y sereno, tan pensante y orgulloso, tan callado y serio…
Si alguna mente malvada pudiera crearte a través de mi recuerdo, y confundirme como lo hace hoy, yo no entiendo… Pues la maldad es absoluta, porque el alma sufre sus propios e incontables martirios…
Y el sólo hecho de imaginar que existes en este planeta, me pone la piel de gallina…
Tú, tan familiar
Tan cálido y sereno…
Tan pensante y orgulloso…
Tan callado y serio…